jueves, 26 de junio de 2008

De campamento


En no muchos días iré de nuevo, como casi todos los veranos, a Descargamaría. Desde 1991 celebro allí el inicio de las vacaciones y cumplo años. Mi asociación de siempre, los Amigos de Francisco de Asís, celebra allí un tradicional campamento de verano. Ir de campamento supone desconectar, ilusionarse y cargar pilas; también supone aprender permanentemente unos de otros y concretamente aplicar una metodología de trabajo que supone fomentar valores fundamentales como la independencia, la autonomía, la convivencia o la libertad.

Se terminan convirtiendo en Escuelas de Hombres y de Mujeres, en espacios de referencia y en lugares donde preservando lo tradicional uno puede también innovar y fomentar su propia creatividad. Dejar que un niño o un adolescente experimente muchas de las sensaciones que a lo largo de los años le traerá la vida implica un ejercicio de madurez que en la sociedad actual no puede darse en lo cotidiano.

Vivimos muy deprisa e incluso también en un campamento. Pero no es lo mismo vivir muy deprisa y atender a lo que la sociedad casi nos impone a hacerlo con lo que elegimos. Por eso yo sigo eligiendo irme de campamento

2 comentarios:

Ricardo Colomer dijo...

Pásalo en grande

gustavo dijo...

Felicitaciones por el blog, esta muy bien. La verdad lo había visto pero no comentado. Ahora que tengo algo más de tiempo, te comento leyendo veo tus inquietudes.

Saludos desde Zafra! Nos leemos y enlazamos!

Gustablog