martes, 27 de diciembre de 2011

El uso de la Plaza Mayor de Cáceres

¿Por qué el pensador de Rodin debe ir en medio de la Plaza? ¿La persona que ha comisariado la exposición ha atendido a algún criterio que relacione la importante escultura con el entorno y con la rehabilitación que se ha hecho? ¿Dónde tienen que ir los escenarios en un concierto de música? ¿Son válidas las disposiciones si estos conciertos se dirigen a jóvenes preferentemente que a mayores? ¿Cuáles son los materiales de carga y de montaje más apropiados según la última reforma de la Plaza? ¿Puede solicitarse apagarse o encenderse el sistema de reciclaje de agua instalado? Estas son algunas preguntas que lanzo, por no entrar a valorar el tan manido asunto de los coches, sean públicos, privados o mediopensionistas.

Es este, el de la Plaza Mayor de Cáceres, un perfecto ejemplo en el que no vale con hacer una obra emblemática si no se remata con unos usos que todos aceptemos y que asumamos como propios. Porque podremos achacar que nos gustará más o menos que entren taxis en la plaza, pero más allá de la impronta de un proyecto arquitectónico y de lo que nos pueda pedir el cuerpo a muchos y de gustos o preferencias, no hay nada a favor o en contra que determine si es bueno o malo, mejor o peor la entrada de determinados vehículos en la Plaza; si es bueno o malo, mejor o peor, la disposición de un escenario para un concierto en uno o en otro lado; si es bueno o malo, mejor o peor, el uso del Foro de los Balbos para unos eventos u otros. Nos dieron un paquete cerrado, nos sumimos en la polémica de los plazos primero y de buscar patrimonializar la obra después, con anuncios o con promesas que se defienden pero no se logran acordar.

El gobierno municipal que administra nuestra ciudad con holgada mayoría está obligado por aquello del sentido común del que tanto saca pecho su líder, a reglamentar el uso de la Plaza. Tomando como base el proyecto de rehabilitación, escuchando a colectivos de toda la ciudad y a vecinos y llegando a acuerdos con los otros partidos políticos. Si el gobierno municipal no lo hiciera, la oposición que antes fue gobierno debería proponerlo por esa responsabilidad que siempre caracteriza al partido que ahora está en la oposición cuando no le corresponde gobernar.

Debe poderse hablar de todo. Tan importante es el pensador de Rodin como el vehículo que de forma puntual y extraordinaria lo ha llevado dentro. Aprovechemos nuestra Plaza Mayor, demos a los comerciantes las mayores ventajas posibles, no rehuyamos el debate de la peatonalización, no borremos de nuestra imagen los niños correteando por la Plaza Mayor durante el verano, busquemos soluciones imaginativas donde haya que buscarlas, discriminemos positivamente las situaciones que se planteen insalvables si lo que se trata es de buscar el progreso de la ciudad. Y sobre todo, seamos capaces de regular el uso de la Plaza conjunta y unánimemente para no caer en absurdas incoherencias.

Quizás empezando por la Plaza, por ese espacio que quiso que volviera a ser de encuentro y de diálogo, empecemos a lograr muchos más acuerdos.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Diálogo de Mercurio y Carón

No es un libro que me haya leído por gusto. Sin embargo, ha sido un gusto leer el libro. Sobre todo porque más de quinientos años después de ser escrito refleja con una claridad que para sí quisieran muchos, buena parte de los problemas que hoy día, con mayor o menor razón y con más o con menos fortuna, se le recrimina a los poderes tradicionales. A la monarquía, a los gobiernos o a la iglesia. Interesante, por ejemplo, la influencia que esta última ejerce sobre los dos primeros. Curiosas las incapacidades que la primera tiene a la hora de saber gestionarse. Inquietantes las similitudes en lo que atañe a los gobiernos y a quienes caen en la tentación de gestionar su poder por su provecho personal.

Lo adelanté en un tuit (¿cuándo se convertirá el palabro en palabra para la RAE?): los protagonistas del diálogo, Mercurio y Carón son reporteros o activistas del peculiar 15M que existió en el siglo XVI. Temas como la garantía del buen gobierno, de la República como hecho entendido de la cosa pública e incluso la igualdad de la mujer, con las limitaciones del siglo XVI donde un avance se consideraba simplemente hablar de ellas.

Solemos decir que el mundo es muy pequeño, esa expresión que denota que tenemos amigos en común, o que compartimos conocimientos sobre determinados temas con personas a las que hemos conocido recientemente. Pues las épocas históricas son en algunos aspectos cíclicas y de ellas venimos y a ellas acudimos para tomar impulso.

sábado, 26 de noviembre de 2011

El puente de los asesinos



El último libro de Reverte, intercalado entre la literatura del Renacimiento, no podía faltar. Le hice un hueco, casi que parecía un spin off, entre apuntes del siglo XVI. Entraron todos con sorprendentes alianzas; con la misma retórica; con la misma narración; con Italia, Roma, Milán y Venecia, como escenario...

Quizás la lectura se ha hecho más exigente, pero la sensación tras la aventura de Alatristre es que es una más, una de tantas, que aporta a cada uno lo que cada uno quiere que aporte. Agradezco la alusión a Italia, el recuerdo de la Plaza de San Marcos o el paso por aquella que llaman la ciudad eterna.

Sin embargo, supongo que a los fieles lectores de las ya siete aventuras nos pasa lo mismo. El capitán, el alferez Balboa, Quevedo o incluso Malatesta han entrada en estas historias y solo saldrán cuando las historias terminen, pese a que más allá de la trama central siempre sepamos que hay elementos que no variarán.

Pérez Reverte ha construido un personaje, y ha sabido hacerlo muy bien, porque pone su retorcida mente de articulista al servicio de una España que para él, y en eso no le falta mucha razón, viene a tener muchos parecidos con cualquier otra, porque las actitudes se reproducen y de los eventos se puede sacar paralelismos.

Es cierto, y también es innegable, que resulta provechosa su lectura para entender el Siglo de Oro, que y la presencia de Quevedo o de otros escritores no son sino la respuesta y la evidencia de que sería imposible entender aquello sin la presencia de las referencias intelectuales de la época.

jueves, 27 de octubre de 2011

La cultura que quiero y que no quiero en Cáceres

Quiero la cultura que revitaliza el Embarcadero y que programan Lemon y Coco; quiero lugares que se arriesguen como Parrapolis; quiero grupos que anuncian nuevos discos, como Carnica Sound; quiero exposiciones en la Casa sin fin...y que no terminen; quiero tiendas como las de Sergio Sánchez o la calle Pizarro, que dinamizan la llegada a intramuros; quiero festivales que no necesiten a lo público, porque lo público ya no está para eso salvo excepciones, y esos festivales, y sus organizadores, muestran así la amplitud de miras; quiero exposiciones como la de Juan Rosco, que también se anuncia en el Embarcadero y que también promueven Lemon y Coco; quiero acciones como las del Habana Espacio Libre, lugar alternativo, quiero periódicos como Avuelapluma, quiero nuevas iniciativas como el Gran Café, quiero que se siga exponiendo la Madrila Alta, y que Diego, Luis o David programen en Boogaloo, en el Corral o el Barrocco, quiero librerías que innoven, quiero que sigan las propuestas culturales que desde lo privado se hacen o quiero propuestas como La Exposición Expandida o Arte Actual Extremadura, desde Cáceres a la Red.

No quiero que se confunda el tocino con la velocidad, no quiero sensacionalismos, no quiero dobles lecturas, no quiero que anualmente conozcan mi ciudad con exposiciones a personajes como ayer Belén Esteban y hoy la Duquesa de Alba. No quiero que nadie piense que esta es la cultura de mi ciudad, ni siquiera que piense que esto es cultura.

domingo, 23 de octubre de 2011

Jóvenes, ídolos, ejemplos y Emma Watson

Emma Watson es una de las protagonistas de Harry Potter. Una serie de películas, consecuencia a su vez de una serie de libros que adolescentes y jóvenes se saben al pie de la letra. Doy fe de ello. Como quiera que las diferentes secuelas han finalizado, pues los protagonistas deben empezar casi de cero. Cuentan con la ventaja de que son mundialmente conocidos, y con el aval de que sus cuentas corrientes están bien engordadas. Quizás tengan el problema de que, como les pasó a los protagonistas de Verano Azul, se les haya encasillado demasiado en sus personajes. Pero bueno, no es el asunto.

El asunto es que Emma Watson, entiendo que un referente para los adolescentes y los jóvenes, ha decidido que su manera de reiniciar su vida es volviendo a la universidad. Ha dejado de lado su carrera en el mundo del cine, seguro que prometedora, para dedicarse a pensar en su futuro.

No sé cuántos de esa abrumadora mayoría de jóvenes que han seguido Harry Potter conocen esta noticia, porque evidentemente no ha tenido más repercusión de la del relleno en los medios. De esos que puedan saberlo, ignoro por completo qué les ha sugerido la decisión. Pero sería importante pregonarlo y saberlo. Sobre todo porque estamos lamentablemente acostumbrados a que los adolescentes y jóvenes tengan unos ídolos mitificados, que se convierten en virtuales compañeros de muchas cosas y con quienes se identifican hasta la exasperación.

Unos ídolos cuyos hábitos y expectativas de futuro para nada suelen corresponderse con un ejemplo adecuado para adolescentes y jóvenes en formación y en aprendizaje, no ya de estudios, sino instruyéndose para sus vidas.

La pena es que el mundo seguirá funcionando mañana de la misma forma. Y los ídolos serán aquellos que eran ayer, y el proyecto de vida de muchos adolescentes y jóvenes será el del éxito fácil, el del mínimo esfuerzo y el de anteponer el tener frente al ser.

Y después, cuando sean mayores, no pensarán en estos referentes que tenían. Les bastará con ver a la hija de Belén Esteban en la tele, que se habrá hecho mayor y le habrá dejado su madre su sitio calentito.

jueves, 20 de octubre de 2011

#agurETA #adiosETA Lo que yo recordaré de ETA

Recordaré mucha gente llorando por sus víctimas. Gente inocente, concejales, guardias civiles, empresarios, fiscales, jueces, niños, mayores, personas anónimas, mujeres, emigrantes de aquí que se fueron allá. Familias rotas. La entereza de sus familias. Recuerdo muchos nombres, porque la televisión los daba, foto mediante, biografía siempre presente. Recuerdo muchos libros que tengo en casa. Recuerdo películas, algunas hechas libros, algunos libros hechos película.

Recuerdo que estaba en un hotel de Mérida cuando rompió la tregua del 98. Recuerdo aquella publicidad intolerante del Pacto de Lizarra. Recuerdo un enorme lazo azul en Descargamaría por el secuestro que inició el espíritu de Ermua en pleno mes de julio. Recuerdo haber conocido Bilbao en la tregua de 2006. Recuerdo haber estado con muchos jóvenes cuando los principales partidos políticos presentaron el Pacto por las Libertades y contra el terrorismo.

A partir de ahora recordaré cómo se asfixió a ETA, cómo se descabezó a los últimos jefes de la banda terrorista, cómo la cooperación internacional fue decisiva, cómo se abre para el País Vasco y en toda España un momento de esperanza y de absoluta normalidad. También, es cierto, cómo las víctimas del terrorismo hubieran esperado que el fin fuera antes.

Personalmente estoy orgulloso de ser demócrata, de estar comprometido con la sociedad, de haber vivido este día. Pero sobre todo, todos debemos estar orgullosos de quienes desde el empeño de sus responsabilidades han hecho todo esto posible, especialmente a quienes se han jugado el tipo más que otros.

Una vez más, quedará mucha gente en el recuerdo. Todas esas víctimas, todas sus familias. Toda esa gente que siempre alentará que lo que ha costado la paz

Blackberry adultescente

Sería demasiado obvio que en el momento de lanzar alguna idea sobre los comportamientos de los jóvenes de hoy día hablara del Tuenti. Sería apostar a caballo ganador. Eduardo Verdú acuñó en un libro, hace ya una década, el término adultescente. Es el adjetivo que se me ha venido a la cabeza para intentar abarcar el uso que desde los quince años actualmente se da a un dispositivo como las blackberrys. Por supuesto, no las llames así si estás delante de un chaval de quince o veinte años. Habla de bb y si tienes una estás tardando en pasarle el pin, y si hablas y no te contesta haces un ping.

Un modelo concreto se ha extendido como la pólvora. A cualquiera que le interese un smartphone lo que le interesa es, entre otras cosas, que la navegación sea lo más rápida posible. Es difícil, por tanto, encontrarse con un móvil que no tenga tecnología 3G. A no ser, claro está, que sus potenciales usuarios sean adultescentes sin recursos, pero con muchos más que los que teníamos con su edad, y que basan su modus vivendi no ya en la navegación en internet, ni tampoco en el envío de correos, sino en aplicaciones de envíos de mensajes gratuitos que lo que realmente les ahorra es dinero, mucho dinero.

Se ha establecido, pues, una curiosa forma de relacionarse a través de una herramienta que para nada fue pensada para jóvenes. Unas relaciones humanas menos humanas pero quizás más relaciones, seguro que defendidas a ultranza, por la frecuencia con la que se mantiene el contacto. Un espacio donde poder hablar con uno o con varios, donde poder intercambiar fotografías o vídeos.

El siguiente paso es darle normalidad a esto, y generar herramientas y usos que se extiendan más allá del ocio o del hecho de hablar por hablar. La pelota está en el tejado de quienes diseñan aplicaciones, de quienes las usan, de quienes educan, de quienes hacen posible que un chaval de esa edad tenga el móvil que tiene... Si no se da ese paso necesario, posiblemente hayamos perdido una oportunidad para incrementar y fortalecer relaciones y para aliarse en un mundo de posibilidades que quienes mejor lo entienden son los jóvenes. Tiempo al tiempo

Bonus 1: háblame que me aburro (conversación de mañana de dos adolescentes de quince años a través de tuenti usando su blackberry. Por supuesto, estaban en clase)

viernes, 14 de octubre de 2011

Argentina. Escuela de Gobierno


La última parada fue Argentina. Cruzas el charco. Casi que no te enteras salvo por la duración del viaje. Te plantas en una ciudad de fisonomía muy europea, pero que a poco que hurgas en ella aparece la vida del porteño, el carácter amable de sus gentes, la diferencia entre nuestro continente y una vida más pausada, quizás a cuenta del mate.

Anduvimos viendo proyectos de la administración central argentina, en el empeño del gobierno argentino por modernizar sus instituciones. Estuve con los integrantes de la Escuela Nacional de Gobierno, un proyecto entusiasta, comandada por Sebastián Lorenzo, y que tiene a una plantilla muy joven de personas preparadas y dispuestas a patearse un país tan extenso y tan inabarcable como el argentino. Una institución que apuesta por la capacitación de responsables públicos a través de fórmulas nada convencionales, alejadas de la burocracia tradicional y que pivotan en el gobierno abierto. No es casualidad, por tanto, que Sebas Lorenzo, junto con el amigo César Calderón sean los coordinadores de un libro sobre esta temática.

Más allá de eso, tuve oportunidad de ver zonas claves de Buenos Aires. Caminito, el barrio de La Boca, con la Bombonera, con la humildad hecha colores; Microcentro, donde la vorágine administrativa te hace ser un anónimo visitante de una ciudad reconocible en sus cuadras; Puerto Madero, zona de expansión de una ciudad que muy cerca de allí sigue necesitando de guiños para su desarrollo o la Avenida Corrientes, el espacio donde la memoria y la cultura se dan la mano y donde siempre, como decía Lorca, saldrás con media barra de pan y al menos un libro.

Ahora en Argentina hay elecciones. Dentro de apenas diez días. La victoria de Cristina Fernández de Kirchner es incuestionable. Más allá de eso, siempre estará la necesaria autoestima de la que siempre tiene que hacer gala un pueblo. La bonhomía de sus gentes. La hospitalidad.

Siempre uno podrá escuchar a Sabina, a Calamaro, a Rodrigo o a quienes musiquen Argentina. Porque, también lo aprendí estos días, la música bien entendida tiene mucho significado. Quien sabe verlo, no es mi caso, tiene un don. Porque quien musica sus pensamientos siempre, como los poetas que están esparcidos por Corrientes, quiere decir algo más de lo que dice. Y ahí debe estar el oído o la vista para descubrirlo.

Volvamos a la realidad, habiendo aprendido cosas nuevas

domingo, 18 de septiembre de 2011

Cuidado personal, cuidado regional

Nadie podrá decir que en esta sociedad no se está abogando por determinados patrones de conducta y hábitos saludables. La ciencia permite avanzar cada día en resolver problemas y los programas de educación para la salud, de prevención procuran hacer el resto. No es fácil y los resultados quizás no sean lo más apropiados en ocasiones, pero la obesidad, la anorexia o el consumo de drogas son temas recurrentes en lo que hablo. En otros campos, se apuesta por campañas de fomento de la lectura, por la práctica deportiva, por una educación afectivo sexual adecuada o por incrementar los grados de tolerancia para con nuestra sociedad multicultural. Niños y jóvenes suelen ser los principales destinatarios, sin descuidar otros sectores de población.

Pues a nuestro estado de las autonomías, salvando las diferencias, le sucede lo mismo. Incluso me atrevería a decir que a los países y territorios de la Unión Europea también. Sobre estos últimos, pese a intentos, cada vez más tímidos, las variables se insertan en el terreno económico casi en exclusividad. Tanto uno como otro, autonomías o UE, son desde esta consideración organismos vivos y jóvenes. En el primero de los casos con un sostén estrictamente cronológico estamos en el horizonte de los treinta años; en el segundo, algo menos. Si vamos a lo pragmático, donde también entra la subjetividad de cada cual, donde cada gobernante arrimará el ascua a su sardina, estaremos de acuerdo en que la edad es inferior y, aunque nos costará más reconocerlo, no es la misma para todos.

Hecho el planteamiento, creo que la comparación sirve para Extremadura. Somos una región joven, sobre la que no pueden establecerse comparaciones con muchas de las autonomías que la rodean ni con muchos territorios de la UE. Somos una región que poco a poco ha ido sacando músculo y que ha querido un modelo de desarrollo, el concebido hasta julio de 2011 exactamente, donde determinadas variables han primado por encima del resto. No podemos pretender, por tanto, considerar nuestro desarrollo con los indicadores de siempre si tenemos otros que nos aportan datos positivos. Fijémonos en los datos de nuestra región en lo que a cuidados paliativos se refiere; en la proporción de bibliotecas por habitante; en el índice de lectura desde 18 a 35 años; en campañas como El ejercicio físico te cuida; en la apuesta por la tecnología y por la sociedad del conocimiento; en el desarrollo de carreteras secundarias; en el porcentaje de zonas naturales; en el reconocimiento de enclaves Patrimonio de la Humanidad (o reserva de la Biosfera, geoparque...)

Todos esos indicadores, alejados de los tradicionales de crecimiento, proporcionan una ostensible mejoría de nuestro territorio y suponen progresivamente un incremento de la calidad de vida. Permiten afrontar con mayor decisión una sociedad moderna. Muestran cómo con menos se ha entendido el mensaje. Ahora bien, en el marco de una situación para nada halagüeña se requieren de factores que corrijan desigualdades. No es justo que mientras que unos estuvimos preparándonos para una sociedad moderna, otros apostaran por policías autonómicas y que su posición de salida siga siendo diferente. No es justo que se quiera considerar a nuestra región como un espacio verde sin que existan ingresos económicos específicos que corrijan la escasa industrialización.

Nosotros hemos contribuido al cuidado regional. Otros también ha querido que contribuyamos, en ocasiones casi sin nuestra aquiescencia. Es el momento en el que debemos exigir que se reconozca nuestra buena salud regional

viernes, 19 de agosto de 2011

Las medallas de Monago

El presidente de la Junta de Extremadura ha anunciado los galardonados con la Medalla de Extremadura de este año. No ha usado su twitter, sino que lo ha hecho en Coria, en una visita a la ciudad y a una empresa. Con todos mis respetos para la muy leal villa de Coria no es el sitio ni son las formas. ¿Dónde ha estado la reunión previa del Consejo de Gobierno? ¿Dónde están los méritos de los galardonados en el Diario Oficial de Extremadura? ¿Ha habido reunión de la comisión que regula el Decreto 27/1986 por el que otras instituciones formulan propuestas?

No tengo nada en contra de los galardonados. De algunos tampoco tengo a favor. Me alegro de algunos más que de otros, como siempre suele pasar. Por ejemplo, de la Universidad de los Mayores. No entiendo que se premie a un pueblo, con todos mis respetos, y que eso pueda suponer un agravio con respecto a los demás (insisto, habrá que ver los méritos que se aducen)

Estas son las Medallas de Monago, porque él las ha concedido, porque las ha anunciado en una visita, de tapadillo, y no en una comparecencia exprofeso, como creo que se merecen los máximos galardones de nuestra comunidad. Porque no ha contado ni siquiera con su Consejo de Gobierno, con esos consejeros que no han tenido ni una sola comparecencia pública (qué fuerte es decirlo) en todo lo que llevamos de mes de agosto.

Y si estas son las Medallas de Monago, no tiene sentido que en su entrega hagan de palmeros los portavoces de los grupos parlamentarios. Porque si los grupos no han tenido participación, no tiene sentido que entreguen ninguno de los galardones.

Ha errado bastante en el procedimiento, por tanto, queriendo pasarse de democráta y cayendo en más errores de los que denunciaba que practicaban otros en años anteriores. Que lleve una propuesta a la Asamblea de Extremadura de modificación del Decreto actualmente en vigor, pero mientras tanto, cíñase a la normativa que rige la concesión de las Medallas.

En fin, mal vamos si este es el procedimiento. Esperemos que mejore otros años, igual que deben mejorar otras cosas, porque no sé si alguien se ha dado cuenta pero estas medallas, y no quiero ser ni localista ni provinciano, no atienden al equilibrio regional, ya que han dejado fuera a lugares muy significativos de la región.

domingo, 14 de agosto de 2011

Regulación de sueldos. Banqueros y futbolistas. Pepe Blanco y Monago

El interés por devolver al estado sus dinero, y decir al estado y decir a todos los ciudadanos es decir lo mismo, es lo que estoy seguro que ha impulsado a Pepe Blanco hoy su comentario en relación a la necesaria regulación de los sueldos de la banca. Es justo y además es necesario que si ha habido una inyección económica a entidades, sean las que sean, empezando por las financieras, en estos tiempo de crisis, que el estado vele por la buena administración de esos fondos. Las instituciones públicas, al nivel que cada cual quiera verlo, y al nivel que cada cual se haya implicado, son corresponsables del gasto económico y de las ayudas que con dinero público se conceden a determinados organismos. Son nuevos tiempos también para el control del gasto. A la necesaria transparencia debe añadirse ahora pulcritud y celo a la hora de garantizar que ni un solo céntimo de euro se desvíe de su destino, y por eso es lógico que la izquierda, que siempre debe esta al lado de la justicia social y de la redistribución de la riqueza, quiera velar por el control económico en determinadas entidades. De ahí, por tanto, que anuncios como el de Pepe Blanco -y anteriormente en esa misma línea ya lo manifestó Rubalcaba- sean soplos de aire fresco, aunque quizás haya quien piense, y no les falte razón, que se ha tardado mucho en dar el paso de anunciarlo.

Lo que no tiene sentido es que el presidente de Extremadura quiera poner al mismo nivel a banqueros y a futbolistas. Lo digo porque ha tardado poco tiempo en contestar al anuncio de Pepe Blanco y ha querido abrir el debate a los futbolistas, buscando el oportunismo el día que se empieza a jugarse el primer título del año. Quizás Monago olvida varias cosas

La primera, que hay una diferencia sustancial entre los futbolistas y los directivos de los bancos. Los primeros son curritos, cobren los que cobren, mientras que los segundos son los que están en los máximos órganos directivos de entidades financieras

La segunda es que a los bancos se les ha prestado dinero público y por tanto el estado tiene una autoridad moral añadida a la hora de poder exigir a esos mismos bancos una regulación de los sueldos. Si hay clubes deportivos en esa misma situación, hágase lo mismo, a esos clubes y en el ámbito que corresponda.

Y la tercera es que no andará muy bien el asunto de los sueldos de los futbolistas cuando hay una amenaza de huelga para las dos primeras jornadas de liga. Porque no todos los futbolistas son del Madrid o del Barcelona ni todos cobran millonadas, ni son directivos de grandes entidades, ni los cuerpos técnicos tienen las condiciones de Mourinho o de Guardiola, o de Xavi Pascual o de Pablo Laso, por llevarlo al baloncesto.

Patinazo, pues, de Monago, aquel que frivoliza con los sueldos de los futbolistas cuando seguimos sin saber cuánto cobró en 2009 y 2010, aunque todo parece indicar que aparte del senado cobró también de su propio partido en calidad de presidente regional.

Patinazo, pues, de Monago, aquel que gobierna Extremadura sin gobernar, puesto que equipara a los futbolistas con altos directivos, generalizando. Es como si mañana en vez de pedir la regulación de los sueldos de los directivos, caso de que fueran elevados, de aquellas empresas en las que participa el grupo público Avante, pidiera la revisión de los contratos de sus trabajadores.

Está visto que una persona de derechas no puede jugar a querer ser otra cosa. Porque al final se terminan poniendo en evidencias incoherencias como esta. Bienaventurado el Partido Popular por poner de presidente regional a José Antonio Monago.

martes, 9 de agosto de 2011

Arraigo político en Extremadura

Acción y efecto de arraigar (echar o criar raíces)

Nuestro modelo de desarrollo, aquel que optó por preocuparse prácticamente por igual de las zonas rurales que de las zonas urbanas, tenía sus puntos débiles. Utilizo tiempo pasado porque no me creo que los que ahora van a administrar nuestros recursos mantengan la misma filosofía para con nuestros pueblos. Uno de esos puntos débiles fue que la estructura administrativa generada (en forma de colegios, centros de salud, equipamientos culturales, mancomunidades...) no contaba en muchas ocasiones con la complicidad de aquellos que trabajan en las zonas a la hora de fijar esa población. Que en ese modelo de desarrollo la mejora de las carreteras haya sido una acción importante también ha influido, paradoja, para que así fuera. Sin embargo, seguimos estando a tiempo para dar la vuelta a la situación.

Vale este ejemplo para referirme a otro tipo de arraigo que debería producirse en Extremadura a partir del mes de septiembre. El nuevo gobierno ha traído consigo nuevos nombramientos y, con ellos, numerosas personas han venido de diferentes puntos del país designadas a dedo, como cargos de confianza o altos cargos, para gestionar la cosa pública.

Ya que el presidente regional se jactó en los últimos meses de hablar "en extremeño", supongo que para todas esas personas habrá un curso acelerado de qué supone vivir en Extremadura. Se les hablará de las particularidades de los territorios, de las necesidades de cada uno de ellos, de las posibilidades de uno con respecto a otros y de las discriminaciones positivas y correcciones que en unos casos hay que hacer para favorecer el desarrollo frente a otras zonas. Entiendo que se les pedirá que se empadronen en nuestra comunidad y que sus familias vivan aquí para que su entorno más cercano conozca la realidad y que también les ayuden en su labor de gobierno dando ejemplo.

No demando, creo que sería un contrasentido en esta época de movilidad, y que nos restaría posibilidades, que nos fijemos solo en lo de aquí, luego en lo de aquí, y después en lo de aquí. Pero sí que exijamos un compromiso especial para quienes van a empezar a ser responsables de gestionar áreas muy importantes para nosotros. Nuestros síntomas no son los mismos que los de otras zonas del país, ni nuestras necesidades ni nuestro diagnóstico. Luego la receta y el tratamiento no se recoge en libros, en manuales o en gestiones anteriores que por mucho que se le parezca no son iguales.

Por eso es tan importante echar raíces, y hacerlo cuanto antes, porque lo que no podemos es dar ahora otro tiempo para que quienes no nos conocen lo hagan. Y sobre todo, que haya arraigo, complicidad, porque ya estuvimos demasiado tiempo siendo el lugar de descanso de terratenientes como para que ahora nos convirtamos en sitio de experimentación política de quienes no nos sienten de los suyos y gestionan solo con la cabeza y no con el corazón. Tiempo al tiempo, pero en política, también, es fundamental sentir que lo que estás haciendo forma parte de tu proyecto de vida.

domingo, 7 de agosto de 2011

Educador social habla de economía

Puestos a sacar de nosotros lo que cada uno lleva dentro de sí, estos días toca jugar a ser economistas. Normalmente, en agosto cada uno se sacaba su carné temporal de entrenador de fútbol para analizar la temporada que venía. Pero la crisis manda y toca ser economista.

Veré si en todo me equivoco o si al menos procuro decir pocas barbaridades. Será un post corto y lo más sintético posible.

1. El Banco Central Europeo acaba de anunciar que mañana intervendrá decisivamente en los mercados. Nuestro gobierno ha pasado de pedir prudencia antes las decisiones del BCE a pedir que interviniera decisivamente. Izquierda Unida demandaba una medida similar la semana pasada. ¿Debemos estar aliviados quienes somos de izquierdas ante este anuncio?

2. El anuncio tiene un efecto calmante en una tarde de domingo de agosto. Pero se hace con el tiempo suficiente para que quienes pueden distorsionar la estabilidad de economías más frágiles lo hagan. ¿Echarán un pulso las agencias de calificación mañana al Banco Central Europeo? ¿Especularán mercados con Trichet?

3. Determinados países, como Alemania, no tienen que haberse entusiasmado con la idea. Aquello de la Europa de las dos velocidades se estaba disparando a niveles inusitados para cuando todo este escenario hubiera terminado. Prefiero aquello que en Extremadura se ha dicho siempre: mejor llegar todos juntos aunque sea más despacio. ¿Porque en una situación de desigualdad excesiva no nos convertiríamos en más dependientes económicamente todavía?

4. Inexorablemente va a haber que tomar más medidas que palíen el déficit. Posiblemente la decisión del BCE pueda permitir un mayor intervencionismo en la economía de cada país a la hora de, como ya se ha anunciado hoy, incidir en grandes empresas o en las rentas más altas.

5. Y para terminar, creo que esta semana es de los momentos más importantes a los que se enfrenta Europa, o mejor dicho, lo que se ha convertido la Unión Europea. Porque Europa, sus instituciones y sus países, y no todos, tienen realmente, sin hipocresías, poco por lo que realmente luchar. Y es en lo económico, a cuenta del euro, donde encontramos algún punto de unión. Pues bien, que el BCE mañana intervenga decisivamente en la compra de deuda puede generar el efecto positivo, ojalá que sea así, de darle credibilidad a Europa, o puede hacernos caer a un bajo estado de ánimo.

Las respuestas a algunas cuestiones vendrán mañana, pasado se cambiarán y a final de la semana seguro que quién sabe. Por eso es tan fácil, y tan difícil, poder decir cosas. Y porque de momento, no tenemos que pagar ni por pensar, ni por escribir un post. Algo es algo

martes, 2 de agosto de 2011

Cultura frente a política en Extremadura

No estoy de acuerdo con el titulo de mi post. Porque la cultura es política, o dicho de otro modo, porque la cultura debe formar parte de modo preferente en cualquier gestión pública que se precie.

Dicho esto, diré que el título del post está convenientemente traído para poner en situación a quien quiera leerlo, ya que refleja que los choques, los enfrentamientos y los tira y afloja entre personas reconocibles de la cultura nacional y el máximo responsable de la presidencia de la Junta de Extremadura no es algo que José Antonio Monago se haya inventado. Es algo que ya sucedió en algunas ocasiones con Juan Carlos Rodríguez Ibarra. No recuerdo, con sinceridad lo digo, episodio similar con Guillermo Fernández Vara.

Podrá alguien pensar, por tanto, que mi reflexión busca poner al mismo nivel a Monago frente a Ibarra. Obviamente, se equivocan. Y argumento. Lo que hoy sucede, no ya entre la Junta de Extremadura, sino entre Monago, porque él ha querido que sea así y Blanca Portillo, es una salida de pata de banco del presidente que, en medio de un agosto sin mucha noticia como es tradición, lleva paso de convertirse en algo que va a traer cola.

No tiene que ver este enfrentamiento de Monago nada con los que Ibarra pudo tener con personas tan diferentes como Robe Iniesta, Bebe o con Reyes Abades. En los dos primeros casos, la polémica vino a raíz de unas declaraciones iniciales de los cantantes, oponiéndose a la refinería. Ibarra, porque era Ibarra, contestó. En el segundo caso, la polémica surge como consecuencia de la participación de Reyes Abades en la película de Carlos Saura El Septimo Día, que versaba sobre los crímenes de Puerto Hurraco, que pasó sin pena ni gloria, por cierto, y que fueron excesivas, como me consta que finalmente hubo que reconocer. Ibarra salió, como siempre ha hecho y siempre hará, a defender nuestra imagen en positivo.

Pero hay tres diferencias fundamentales.

La primera, que Ibarra tras cerca de veinte años como presidente regional, era una persona tan reconocible, por su forma de ser y por su defensa de Extremadura que podía situarse a un nivel lo suficientemente parejo con respecto al referente cultural que podían casi llegar a tutearse. Frente a esto, Monago, un recién llegado a la presidencia de Extremadura, quiere dar el salto enfrentándose a Blanca Portillo.

La segunda, que ninguna de las personas que he citado eran responsables directos de programas de la propia Junta de Extremadura, con lo que la polémica terminaba siendo entre personas, reconocibles, que creían, por principios o ideología, en defender lo que buenamente consideraban. Algo, ojo, muy respetable. En esta ocasión, simplificando mucho, el jefe, que ha proclamado a los cuatro vientos que quería hacer el gobierno de los mejores, abronca y presiona en público, y asfixia en privado, a dos gestoras culturales del máximo nivel y parangón, forzándolas a renunciar.

La tercera, que en lo que se refiere al gobierno regional, la polémica entonces nacía en Ibarra y terminaba en Ibarra. Porque nuestro presidente entonces así lo quería y porque su forma de ser, Extremadura ante todo, y rompiendo cristales si hace falta, así lo demandaba. Ahora, el primer acto de la polémica la inicia una Consejera, seguramente a iniciativa del propio presidente. El segundo acto es que sus compañeros de gobierno, en primer o segundo rango se escabullen y no la defieden. Y el tercer acto es que el propio presidente quiere apagar el fuego sin importar si en pleno mes de agosto está achicharrando a una persona que, cada vez estoy más seguro de ello, está pensando que estaba mejor en su puesto de trabajo donde su valía era, y sigue siendo, de sobra reconocida.

Por tanto, abrimos un nuevo tipo de enfrentamiento cultural en Extremadura, el que busca el enfrentamiento per se a cambio de notoriedad. Y de fondo, nuestro Festival de Mérida lamiéndose las heridas. Quedan veintiséis días de programación. Pero muchos, pena, están más preocupados por estas actividades paralelas. Porque aquí, parece, que lo que nos toca es, en vez de que cultura y política vayan de la mano, que sigan caminos distintos.

lunes, 1 de agosto de 2011

Pan y circo como antesala de presupuestos participativos

Llevo dos días reflexionando sobre algo que los telediarios de este nuestro país llevan contando ese mismo tiempo. Llegan las fiestas patronales, esa reunión masiva de quienes han optado por quedarse en el pueblo frente a quienes emigraron y vuelven cada vez menos pero siempre lo hacen en agosto. Muchos ayuntamientos, seguramente muchos más de los que se han hecho eco los informativos, tienen una economía maltrecha. A casi nadie medianamente informado se le escapa que la administración local es, de entre las instituciones públicas, la que tiene un peor estado de cuentas. Por eso, en tiempos de crisis, a los que se añade en algunos caso cambio de color político en los gobiernos, hay números que no cuadran. Y no cuadran, por ejemplo, a la hora de plantear unas fiestas.

¿La solución? Que se pague entre los vecinos. Si no ahondamos más y si la respuesta es afirmativa, podríamos encontrar muchos adjetivos que acrediten la bonhomía y la generosidad de quienes, sabedores de la lamentable hacienda municipal, contribuyen a que la charanga, la orquesta y las roscas de todos los años lleguen puntuales a su destino. Pero si la solución termina convirtiéndose en algo localizado únicamente en las fiestas, en el pan y circo, en el divertimento y nada más, la democracia se pervierte. Una buena acción, llena de corresponsabilidad entre el gobierno de turno, sustentado en el partido que sea, termina siendo una manera mezquina de pervertir la democracia.

Porque si la corporación local de turno no concluye en que si pedimos dinero hoy mañana tenemos que devolver en confianza, y si los vecinos no caen en la cuenta de que es también dinero suyo el presupuesto que administran su alcalde y concejales, mal vamos. Seguiremos, en medio de una vorágine de propuestas que quieren mejorar nuestra democracia, haciendo que nuestras decisiones terminen por ser ilógicas.

Es decir, mal va un pueblo, sea el que sea, donde sus gobernantes piden dinero y sus vecinos lo dan para unas fiestas si mañana no se plantea el mismo quid pro quo en los presupuestos municipales, o si mañana no se abre ese debate, abiertamente, a otros temas de calado para el municipio.

Con esto de las fiestas, por tanto, tenemos la posibilidad de quedarnos en la anécdota, que la orquesta llegue, que los emigrantes se vayan y que el pueblo siga igual. O por el contrario podemos dar una lección de democracia si llegado el mes de octubre a quienes hoy le pedimos cincuenta euros, mañana le pedimos opinión para los presupuestos de 2012. O si pasado mañana abrimos el debate con los vecinos sobre los gastos tremendos que ocasiona, para veinte días al año, una piscina municipal con sus gastos de depuración y de personal, por poner otro tema en la mesa.

Porque fíjate por donde, a través del pan y circo, cosas de nuestra democracia, podemos terminar hablando de presupuestos participativos. ¿Se atreverá alguien?

domingo, 31 de julio de 2011

Consorcios, fundaciones y demás organismos culturales en Extremadura

Se presta la polémica de estos últimos días en relación al Festival de Mérida para hacer una reflexión en profundidad sobre cuál va a ser la política cultural del actual gobierno regional en relación con determinados organismos culturales.

Con el paso de los años, las necesidades culturales de nuestra región y la política cultural que tanto el gobierno regional como administraciones locales y la llamada sociedad civil, posibilitaron que diversos organismos fueran puestos en marcha.

Me estoy refiriendo, por ejemplo, a la Fundación Academia Europea de Yuste, a la Fundación Orquesta de Extremadura, al Centro Unesco, al Cexeci, a la Fundación Helga de Alvear o a Consorcios variados como los del Museo Vostell, el Gran Teatro o el López de Ayala.

Se trata de organismos de un gran prestigio y que en sus ámbitos de actuación dentro del terreno de la cultura están posibilitando, con paso firme, que nuestras instituciones tengan una consideración fuera de dudas. Al frente de cada uno de ellos hay personas de mucho prestigio, sean o no sean extremeños, como Antonio Ventura, Miguel Murillo, Jesús Amigo, Helga de Alvear o José Miguel Santiago Castelo, por citar solo a algunos. Eso sin entrar a enumerar las personas de renombre internacional para las que instituciones como el Cexeci, la Orquesta, el Centro Helga de Alvear o la Academia de Yuste les merecen la mayor de las credibilidades.

Son organismos cuya gestión no recae solo en la Junta de Extremadura, sino que en su organización interna un Patronato o un Consorcio conformado por instituciones, la mayor parte de las veces públicas, es el órgano colegiado para adoptar acuerdos y las principales decisiones.

Ahora se abre un nuevo período en Extremadura. También, por tanto, para la cultura. La primera baja, dolorosa y de gran prestigio, como la de Blanca Portillo y Chusa Martín, se acaba de producir. Las nombro en singular, porque su compromiso fue la de conformar un tándem que iba a preocuparse por remontar el vuelo del Festival de Mérida.

Conozco a casi todos los responsables de esas instituciones. A unos mejor que a otros. Y he conocido cómo la administración regional anterior ha mantenido un escrupuloso respeto por su gestión. Habrán surgido discrepancias en momentos puntuales, pero no creo que haya existido, como puede empezar ahora, una sensación de estar permanentemente en guardia porque puedan aparecer presiones del gobierno de turno a la hora de desarrollar unos programas culturales u otros.

Espero, sinceramente, que lo sucedido con el Festival haya sido un traspié, pero solo eso. Y que de los fallos se aprende. Si no, empezaremos a reconocer cómo la cultura, y la libertad para crear, diferencia a unos y a otros. El tiempo dará o quitará razones

sábado, 30 de julio de 2011

Censuras, presiones y renuncias de libro

Poco ha tardado el gobierno de Monago en tener trascedencia nacional a cuenta de una cada vez más demostrable censura de quien no tiene reparos en levantar el teléfono. Problemas: que el cortijo no es de uno, que en verano no hay noticias y que a quien llamas tiene 1.230.000 registro en Google cuando por mucho curriculum que una tenga no llega a 35.000 registros.

Dicho todo esto de la forma más objetiva, creo que quien pierde de forma inmediata y a medio plazo es el Festival de Mérida.

No creo que pierda Blanca Portillo, ni tampoco Chusa Martín. Al contrario, salen reforzadas con el lógico arrope de sus compañeros de profesión, allegados y arrimados.

Mi duda es si quien descuelga el teléfono para pedir que retiren la fotografía, indudablemente presionada a su vez por el actual presidente regional, soportará la presión de verse en el disparadero como una censora y una coartadora de la libertad. Porque eso no le gusta a nadie, y más si se ha hecho a regañadientes. Porque más allá de la ocupación temporal de un cargo, uno llega al mismo con un poso de trabajo y de experiencia, muy demostrable detrás, como es el caso de la Consejera de Cultura regional. Y a nadie del mundo de la cultura le gusta que refuten o que retiren por presiones sus tesis.

Primer pulso echado, pues. ¿Primera baja? ¿Aguantará el chaparrón?

jueves, 28 de julio de 2011

No nos representan, de Pilar Velasco


Leerse un libro bien estructurado sobre el 15M es tener la oportunidad de confrontar tus pensamientos y tu ideología con lo que se sigue diciendo no ya en asambleas de indignados, sino en muchas casas, en muchos lugares de nuestro país y más allá de nuestras fronteras.

Este de Pilar Velasco es un libro bien estructurado. Sobre todo porque me consta que ha estado con el 15M al pie del cañón desde el inicio, porque las crónicas las ha ido enviando a pie de calle y porque su rol de periodista con el de joven sobradamente cabreado, acudiendo al título de su otro libro, se han complementado a la perfección.

Como hago con casi todos los libros que me dejan un poso, apunto notas y las guardo. En este caso, como es de esos libros, lo he hecho. He anotado reflexiones compartidas, pero también cuestiones con las que no estoy de acuerdo. Además, he punteado otras que si bien me parecen muy razonables son de temas de los que sinceramente no entiendo mucho, como el de los alimentos transgénicos.

Hay un apartado que creo que debería haber tenido más eco, no sé si en el libro o si en el propio 15M, que es el de la cultura, pues apenas hay un guiño al permanente anhelo de la cultura para todos, traducido aquí a que la cultura llegue a todos los barrios y las plazas. Como cuña publicitaria, si se me permite, dejo este enlace, como muestra de que algunas de las reivindicaciones que se hacen se empiezan a asumir por parte de quien realmente cree en la participación ciudadana y en la democratización de la vida. Caso, por ejemplo, de la revisión del tipo de Agencia de Calificación o del impuesto a las transacciones financieras o a la banca.

Dentro de las reivindicaciones, solo voy a terminar aludiendo a una, a la de que nos encaminamos a una nueva Asamblea Constituyente, con todo lo que la radicalidad del término conlleva y con todo lo que de ilusión representa. Porque sea como sea esa nueva Asamblea Constituyente, sí que es cierto que poco a poco se están dando pasos en todos los sentidos que permiten vislumbrar un cambio de estilo, por parte de muchos, para que veamos las cosas de otra forma.

Porque para sentirnos parte de algo, debemos tener interiorizado que conseguimos logros reconocibles para todos. A buena parte de españoles no nos tocó votar la Constitución, pero nos está tocando modernizar, por acción, por omisión, desde la barrera, desde la barra de un bar o desde las barricadas de este tiempo, nuestro día a día.

Hace tiempo escribí que la izquierda debe buscar ese nuevo proletariado, entenderlo, comprenderlo y buscar complicidad, porque ya no es aquel de la primigenia revolución industrial. Creo que ya no hace falta: ese nuevo proletariado, organizado a través de la red, ha salido a la calle hace meses porque estaba cansado de que nadie fuera a buscarlo.

domingo, 24 de julio de 2011

La casa del propósito especial




Otro libro de verano. El segundo de John Boyne. Pensé en dejarlo nada más empezar, porque no veía en él otro atractivo que haber sido escrito por el autor de El niño con el pijama de rayas. Me equivocaba. Lo leí hasta el final. Acerté.

Con Boyne viajé ayer al nazismo y hoy a la Rusia de los zares, desde una historia atrevida y original, ya desde la propia estructura del libro. Un libro que parece un diario y que tiene ese sentimiento de culpa de quienes padecieron una guerra, directa o indirectamente, y que tienen mucho que ocultar, bien por temor a ser descubiertos bien porque sus heridas solo se las cicatrizan ellos mismos.

Da la impresión de que escribe realmente el protagonista y no el escritor. Si mañana me dicen que la narración es histórica sería verosímil. Si siguiera con la conjetura tendría que dar la razón a quien me ha dicho alguna vez que la escritura la provoca el sentimiento de pérdida de algo. Porque el libro es una pérdida constante. Casi de todo menos de la dignidad del que la cuenta.

Cambio de régimen, un punto de imposibilidad, todas las etapas de la vida excelentemente descritas y la atracción de lo que rodea a la sociedad rusa. Son muchos ingredientes para un libro que termina haciéndose corto.

sábado, 23 de julio de 2011

Libros emparejados

No suelo dejar en mi estanterías libros sueltos. Un libro de un autor, sea el que sea, llama irremisiblemente a otro libro de ese mismo autor. Podía decir muchas personas con las que me ha sucedido esto, pero curiosamente pienso en aquellos autores que carecen de compañeros de baldas. Pienso en Jesús Ferrero, guionista que ha sido de Almodóvar, o en Muriel Barbery, o en Vassily Grossman, o en Salman Rushdie, o en Eugenia Rico. Pero realmente no hay muchos más. Suelen estar emparejados, como si se necesitaran, como si un libro no fuera suficiente como para saber algo de su autor. Como si un libro solo dejara incompleta esa biografía oculta que el escritor solo evoca en sus creaciones. Como si la madera de las estanterías se sintieran huérfanas por no cabalgar conjuntamente a lomos del mismo nombre en distintos lomos.

miércoles, 20 de julio de 2011

Los diarios de Sábato

Uno puede escoger un libro o el libro también puede escoger a quien lo lee. Creo que este segundo caso puede aplicarse al libro que acabo de terminar. Porque de no haber coincidido con Ernesto Sábato en uno de los momentos que cuenta en el libro, no hubiera profundizado ni en su vida ni en su obra. Hubiera sido uno de tantos escritores y pensadores esenciales de Latinoamérica, como Borges, se me ocurre, o como Julio Cortázar, por citar algunos, de los que se poco más que algunas de sus obras, esperando que en este tiempo alguna asignatura me brinde la oportunidad de leerme Rayuela.

Recuerdo a Ernesto Sábato en el MEIAC, enjuto, frágil, terriblemente frágil, al lado de su inseparable Elvira, igual que Pilar del Río lo era de Saramago. Bajó por el ascensor a ver la exposición que pensando en él, y nada más que en él y en su visita, se dispuso en la planta baja. Tengo el catálogo en casa. Prismas y proas. Vanguardias literarias argentinas. Se detuvo en algunos de los ejemplares que más le asombraron, algo que cuenta en el libro.

Entonces tuve que subir a por Irene Cardona, otra premiada, que tenía que dar de comer a su hija recién nacida. Seguramente me cruzaría con los conductores, con Domingo entre otros. De él también habla en el libro. Y del viaje a Badajoz.

No recuerdo su intervención con motivo de la entrega de los Premios Extremadura a la Creación. Sé que la publicó El País. Recuerdo los aplausos y el sentimiento emocionado de quien devuelve parabienes desde un escenario, pese a que no pueda levantarse de su silla.

Vuelvo al libro. Breves reflexiones donde las sensaciones de la crisis argentina de entonces recobra vigencia con la crisis actual; donde el apoyo a los jóvenes y a sus ilusiones recuerda al 15M; donde el aparente derrotismo de un anciano que destila fuerza y vitalidad recuerda al de tantos mayores deseosos de exprimir minuto a minuto su energía.

Sigo, y mezclo el leitmotiv de lo escrito. España. Barcelona, Madrid, Badajoz o Las Canarias. Un crisol de lugares para un escritor que entonces pensaba que escribía un epitafio pero que nos dio el placer a todos, sobre todo a sus argentinos, de vivir casi una década más. Murió con 90 años, este mismo 2011.

martes, 19 de julio de 2011

Símbolos, gestos, gobierno, régimen e incoherencias

Un articulista del diario Hoy sintetizaba muy bien lo que está sucediendo en Extremadura con una frase muy gráfica: "estamos asistiendo a un cambio de gobierno, no a un cambio de régimen". Pues eso justamente es lo que algunos no terminan de entender.

Algunos no terminan de entender que antes que ellos hubo otros y que según qué acciones emprenden pues otros podrán, o podremos, recordarles que no son los primeros habitantes del sistema democrático extremeño. Por ejemplo, el actual presidente del parlamento regional presenta a bombo y platillo un proyecto de web que dejamos hecho en la anterior legislatura y que no presentamos precisamente por respeto a una institución que en apenas tres semanas ha hecho, con su presidente a la cabeza, más política partidista, que en los cuatro años anteriores.

En política también son muy importantes los símbolos. Y nuestra democracia debe respetar tanto lo legalmente establecido como lo tradicionalmente asumido. Así, no es de recibo que se produzcan presentaciones públicas de directores generales sin una publicación en el DOE previo nombramiento en el Consejo de Gobierno. Y roza lo irracional que la derecha de nuestra región haya eliminado de un plumazo un orden de asientos cuya colocación está inspirada en el Nuevo Régimen que surge tras las Revolución Francesa de 1789.

Son nuevos tiempos, está claro, esos donde uno puede por la mañana hacer el discurso de la austeridad y por la tarde abrir un pabellón deportivo municipal solo para presentar un fichaje estrella del gobierno.

jueves, 30 de junio de 2011

Cultura es libertad. Cáceres y 2016

Estos días en los que leo noticias pasando hojas entre encinas y pinos, debo reconocer que la equiparación de cultura a libertad se me antoja fundamental. Sobre todo porque hay dos noticias que creo que muestran que en ocasiones nuestra sociedad no está madura para determinar la importancia de la cultura en nuestro día a día.

1. La polémica con la gestión del Embarcadero muestra que la cultura tiene ideología, y mucho, y que la política cultural debe sustentarse en el diálogo y en la acción de los agentes culturales. Es innegable la labor de dinamización que un edificio, a través de quienes lo han estado gestionando, y de sus actividades, ha supuesto tanto para Aldea Moret como para la ciudad de Cáceres. Debe continuar siendo un referente, y creo que en los últimos días, por lo que leo, se va modulando una solución que no tiene otra salida que la de hacer que el modelo sea el mismo, o muy parecido, aunque vendamos que se ha cambiado totalmente.

2. La designación de capital cultural ha acarreado mucha polémica. San Sebastián merece todas las consideraciones posibles. Las ciudades en liza que no han ganado, bien a través de sus dirigentes activos o de anteriores responsables se han lanzado a la crítica. Hay que saber ganar y hay que saber perder. Hay que aprovechar el trabajo realizado y no hay que dejarse llevar por los primeros impulsos. Lo de Bildu en esto ha sido una excusa. Hubieran saltado por cualquier otra, incluso los de Bildu si San Sebastián no hubiera sido la elegida.

Pero la cultura tiene que seguir siendo libertad, un puente para la convivencia, para la diversidad.

miércoles, 22 de junio de 2011

El gobierno de Monago

Quien a día de hoy cuenta con ser el primer presidente del PP que gobierne Extremadura ha acudido a Madrid a informar a Mariano Rajoy de su gobierno. Diez días antes de la investidura Rajoy parece que ya sabe el nombre de los siete consejeros que formarán parte de ese gobierno.

Mal empieza Monago si tiene que ir a consultar a Madrid los componentes de su gobierno para que en Génova den el visto bueno.

Falta de cortesía institucional con respecto a la Asamblea de Extremadura, puesto que aún no han sido convocados los representantes de los grupos parlamentarios para que el flamante presidente, Fernando Manzano, le proponga como candidato a la investidura.

Falta de tacto con los extremeños, a quien todo presidente autonómico se debe, porque debemos ser nosotros quienes primero sepamos la composición de su gobierno y no el dirigente nacional del partido que lo sustenta.

Por no hablar de que a partir de mañana empezará el baile de nombres con los consiguientes enfados por parte de quienes cuenten con estar y que al final no estén. Y diez días antes de la investidura muy confiado y crecido está José Antonio Monago como para no temer alguna pataleta de alguno de sus diputados. Iremos viendo

sábado, 18 de junio de 2011

Aunque seamos malditas


Una buena recomendación tuitera (¿será esa la adaptación que más pronto que tarde sugerirá la Academia?) y el fin de exámenes hace el resto. Termino Aunque seamos malditas. La contraportada del libro me advierte que hay reminiscencias con el noveau roman. Introducción a la teoría literaria. Pero lo que interesa es el libro.

Interesa un argumento que no quiere conseguir su objetivo llegando pronto a su meta. Da los mismos rodeos que Ainur para evadirse, y a través de ahí mostrar un mundo que mezcla una posible trama ficticia con una posible trama real. La igualdad de la mujer de fondo. Más que igualdad, libertad. Para estar presente de igual a igual.

En ocasiones la novela dentro de la novela. Varias acciones que se entremezclan, varias tramas que no se cierran y que quedan abiertas para quién sabe si otra nueva muestra de desigualdad, que no hay pocas.

Selene, Ainur, el farero, el hombre oscuro, Satán... Todos importan.

Un libro lleno de aseveraciones rotundas, de frases categóricas, un libro que permite una lectura sosegada para anotar muchas de las propuestas de una escritora que da la sensación que se vacía en su novela. Porque con la cercanía de los personajes parece que quien realmente habla es Eugenia Rico. Recomendado