domingo, 21 de septiembre de 2008

Juan Parejo, demagogo mayor del reino


Llevo un tiempo sin escribir críticas relativamente duras sobre el principal partido de la oposición en Extremadura, sobre todo porque creo que no hay que perder tiempo en ello y que además alienta a quienes tienen excesivamente reproducido el esquema de que todos a quienes nos interesa la política practicamos aquello del si no estás conmigo, estás contra mí... y además voy a por ti. Como quiera que es difícil ser de una manera y parecer que practicas la contraria he rehuido en los últimos tiempos de ello, pero creo que todo tiene una paciencia y un límite. Me explico.

Además, porque mi crítica va directamente hacia el ahora presidente ocasional, Juan Parejo, de la organización juvenil política que se dice más numerosa que actúa pensando en sí mismo, y eso es muy peligroso. Se le ve demasiado el plumero y da a todo. Bastó verle en el anterior debate presupuestario donde únicamente le faltó ser el portavoz de recreo y patio de colegio, porque fue de lo demás omnipresente y con muletillas absolutamente recurrentes. Yo era hasta hoy de los que pensaba que se trataba de un diputado joven y trabajador que creía, desde su ideología, en esto.

Pero me da pena que descubra la careta con esto y que en muchas ocasiones utilice su parapeto de una organización juvenil que se supone seria para crecer personalmente y hacerse un hombrecito. Me ha defraudado Juan Parejo, pues lo tenía en cierta estima con un artículo publicado hoy en El Periódico Extremadura con el recurrente tema de la niña Mari Luz planeando de fondo. Resulta ser ahora un experto jurista, parece ser.

Escribe desde la más absoluta demagogia ante un tema muy complicado, difícil, en el que se entremezcla la terrible situación de una familia con una decisión judicial que ha sido tomada y dentro de la separación de poderes de nuestra monarquía parlamentaria debemos acatar primero y, si no estamos de acuerdo, buscar las fórmulas legales, discutirlas y, por la gravedad del asunto, desde el consenso intentar atajarlas para la siguiente ocasión. Porque lo grave no es que el instructor del caso haya o no acertado en su propuesta, sino que hay una serie de personas que practican la pederastia a quienes hay que castigar siempre con el mayor de los castigos posibles e intentar neutralizar cualquier situación de riesgo para los menores se encuentren donde se encuentren. En todas las disposiciones legislativas sobre menores, absolutamente en todas, hayan sido auspiciadas por gobiernos populares o socialistas, lo que prima es el interés general del menor, a quien hay que proteger. Por eso lo irreparable no son las medidas que hayan podido tomarse o no el día siguiente; por eso lo discutible no es la actitud del Consejo General del Poder Judicial.

El fondo es otra cosa, si realmente lo que nos importa son los menores o el alcance de nuestra demagogia. Si nos preocupa mejorar las leyes o los puestos que vayamos a ocupar a partir del 8 de noviembre. Si nos tensa hablar desde el conocimiento o nos lanzamos a disparar como papagayos.

Y sobre todo, porque más allá de la demagogia, uno no puede jugar con los sentimientos de las personas como lo hace este tipo, alimentando enfrentamientos y buscando meter el dedo en el ojo con temas en los que sí o sí debemos estar de acuerdo.

Pongo negro sobre blanco un párrafo de su artículo 1.500 míseros euros que suponen un insulto y una ofensa para la familia de Mari Luz. Euros que no devolverán la vida a esta pequeña, 1.500 euros que no resuelven absolutamente nada. . ¿Acaso una mayor sanción hubiera devuelto la vida de Mari Luz? ¿Es que esto es un problema de dinero?

No me gusta la demagogia, pero sobre todo me repugna que se haga con hechos como este y con menores de por medio.

nota: mis saludos a los "afiliados de bien", que no son pocos, de Nuevas Generaciones. Me imagino que tampoco estaréis de acuerdo con el artículo que cito

2 comentarios:

Marcos Municio González-Quijano dijo...

Trabajar para prevenir, prevenir y prevenir.

La intervención del Derecho Penal supone el fracraso de todas las barreras antidelictivas anteriores (en ellas, desde mi punto de vista, es donde hay que incidir).

Buena reflexión sobre los 1500 euros.

Víctor Corchado Hurtado dijo...

amigo paco, realmente a mí parejo no me ha defraudado. No le conozco personalmente, pero sigo muy de cerca los movimientos de diputados regionales y nacionales. Y puedo afirmar que Juan Parejo es, quizá, el más perejil de todos ellos. Se apunta a un bombardeo, está enamorado de los medios de comunicación y además habla de lo que sea con tal de tener un titular al día donde hacerse ver. Creo que independientemente de su tendencia política, la actitud de Parejo no es nada beneficiosa para la labor del diputado. Salud.