miércoles, 10 de diciembre de 2008

Con los derechos humanos




60 años de Derechos Humanos a la vez que 30 de Constitución. O lo que es lo mismo en España: 30 años de Derechos Humanos y de Constitución. Porque hasta que España no se dotó de una constitución y un estado verdaderamente democrático no pudo empezar a cumplir la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

La pena de todo esto es que existe un sinfín de lugares del mundo donde llevan 60 años sin poderlo aplicar. Sea en África, en Rusia, en China, sea en los estados de Estados Unidos donde sigue existiendo la pena de muerte, sea en territorios donde la vida pende de un hilo, sea en lugares donde los niños son poco más que tratados como animales... en todos esos lugares hay una alergia desmesurada a los Derechos Humanos.

Yo lo he querido festejar hoy con este post, casi al final del día, donde hablaré de mi modesto cumplimiento.



1. La lectura de "El niño con el pijama de rayas". Un libro imprescindible hoy día. Un acierto de su autor, John Boyne, y que ha tardado en aparecer. Un manual de civismo, de inocencia, de candidez y de sonrisas. Un manual de pena, de disgustos, de distancia. Una apuesta por la amistad, por la sinceridad, por la ingenuidad. Un realce de la miseria humana, de la lucidez de la infancia, donde todo vale y donde a veces nada es como uno se lo imagina. Un identificarse con Bruno o con Shmuel, o con Gretel, o con la impotencia de la familia del padre, o con el dolor de la madre. Unos recuerdos para los que los vivieron. Unas semejanzas para los que vivieron aquí cerca hechos parecidos. Una radiografía del mundo desde los ojos de un niño. Una radiografía del mundo inexacta. Una visión del mundo feliz por la inconsciencia. Un libro, no me extraña, que se debe cotejar con el Mein Kampf. Un libro lleno de tabúes que si fueran más explícitos rayarían la grosería. Un libro esencial para educar, para aprender, para pasarlo mal y para angustiarse.

2. La exposición Violencia. Tolerancia Cero, de La Caixa está ubicada en Cáceres hace ya un tiempo. No sé si la Plaza Mayor es el mejor de los lugares para montar una exposición de estas características. Tampoco sé las visitas que ha habido ni si han acudido muchos centros educativos, unos de los destinatarios preferentes de este tipo de exposiciones. Yo la he visitado esta tarde. Me ha parecido un tanto descompensada, quizás porque cada vez exigimos más a temas que los tenemos tan trillados y que con cierta inquietud podemos retener de esa manera, o parecida, a través de una navegación comprometida en la web. Sin embargo, creo que tiene espacios ineludibles, como los montajes audivisuales, bien los extractos de películas (La Madre, Solo Mía, El Bola, Carne Trémula...) o bien los realizados exprofeso. También es de agradecer que las noticias de referencia se apoyen en las publicadas en medios regionales. Con la cercanía se identifica mejor uno con los problemas.

1 comentario:

Unknown dijo...

Y un día después, Fraga celebra el Aniversario y nos recuerda tiempos pretéritos diciendo que a los nacionalistas habría que colgarlos de algún sitio...