miércoles, 6 de febrero de 2008

La industria del cine y la industria del clero, enfrentadas

Mucho son los textos, comentarios y posts escritos desde la famosa nota de prensa de los obispos hasta la entrega de los premios del cine español. Como era de esperar, al igual que unos utilizan los púlpitos (y no por ello son tiririteros ni pancarteros) otros utilizan el atril desde su condición de actores para manifestar su opinión (y se terminan convirtiendo en titiriteros y/o pancarteros) Tenemos ahora desviada la atención primigenia de la polémica con el partido que sustenta el gobierno, y desde diversos ámbitos se francotira al cine español como causante de los siete males. El francotirador de guardia FEderico JImenez LOsantos (en adelante FEJILO) actúa arengando a cesarvidales varios. La consigna está clara: desprestigio y difamación del cine español. La industria episcopal frente a la industria audiovisual. ¿Cuántos fieles declarados hay en España? ¿Cuántos millones de espectadores tiene el cine español? ¿Para cuándo otros religiosos discrepantes al estilo del Abad de Montserrat? ¿Habrá algún cambio de tendencia cuando se celebren las elecciones de la conferencia episcopal unos días antes de las elecciones generales? Todos estos interrogantes, y muchos otros, cabría situarlos encima de la mesa.

5 comentarios:

José María JURADO dijo...

No es justo ni adecuado a los Amigos de Frnacisco de Asís hablar de Industria Episcopal, hermano Francisco.

Alberto San Juan es intocable, la Iglesia ¿no? Esa es la nueva consigna.

¿Qué daño te ha hecho la Iglesia a la que representas a través de una de sus asociaciones con un alto cargo en la misma?

Paco Hurtado Muñoz dijo...

cuando me refiero a la iglesia, me refiero a la jerarquía de la iglesia, que hiere sensibilidades en el momento en el que invade lo terrenal y lo partidario

en cuanto a lo del alto cargo, complicado lo veo. por lo de alto, digo

Pompeyo dijo...

Joder, estas cosas pasan por no ir a los friquicursos de aprendizaje cristiano y por la deficiente catequesis de los franciscanos, jamás se lo perdonaré a los curas. Jesucristo por un lado y el de Tarso por otro, actores por activa o por pasiva de casi todo el NT, se pegan casi todos los libros hiriendo sensibilidades por invasión de lo terrenal y, sobre todo, lo partidario. Macho, lo de la Iglesia en el ámbito de lo privado y enfocado únicamente a lo místico, de verdad, Zurdo, que te aprecio mucho, no se lo tengas en cuenta a Zeta, el resto de gilipolleces que dice sí, pero ésta no, sáltate la disciplina aunque sea por la buena causa de la verdad.

Paco Hurtado Muñoz dijo...

insisto que mis dardos, si es que son tales van contra los dirigentes de la iglesia, contra la jerarquía. ¿no puedo discrepar con ellos?

Pompeyo dijo...

Puedes, puedes. Yo lo hago y me viene muy bien para el colesterol. Pero no por invadir lo terrenal y lo partidario ¿No te hiere, nunca, ninguna sensibilidad Pepiño? ¿no? ¿de verdad? ¿aunque sea alguna sensibilidad intelectual? Porque supongo que también podrás discrepar de él ¿o no? ¿o de Pepiño ya es más difícil discrepar?