miércoles, 23 de abril de 2008

Feliz Día del Libro


Ayer inicié mi día del libro en la Feria de Cáceres que puntual a la cita se inicia en torno a esas fechas. Es la feria que se da más prisa en empezar de cuantas se celebran en Extremadura. Compré, como es propio de estos días, el último libro de Ruiz Zafón en Todolibros, la librería de cabecera, y aproveché otras dos, Boxoyo y el Buscón, con libros usados, para encontrar "Agrupémonos todas", de Isaías Lafuente, una biografía de Adolfo Suárez y un libro de David Narganes continuación de uno que publicó hace tiempo la Editora Regional. Hoy proseguiré buscando alguna rareza e intentando encontrar algún libro recién publicado y aún no distribuido.

Por la noche me acosté gratamente sorprendido porque Jesús Vázquez regaló a cada concursante de Operación Triunfo un libro. Algunos lo leerán y otros no, pero como no iban a leerlo es si no lo hubieran tenido. Temáticas variadas: el sempiterno Ruiz Zafón, Manuel Vicent o Jorge Bucay.

Hoy hago mi particular valoración y establezco mis deseos. Creo que leer es uno de los más sanos ejercicios existentes y bien hace el que lee y mejor el que lo incentiva. No todo es recomendable, aunque sí como inicio en la lectura casi todo es entendible como lectura. Cada vez leemos más, aunque no todo sean libros. Cuando navegamos por internet, leemos, cuando ojeamos un periódico, leemos, cuando nos paramos en la sección de libros de una gran superficie o en el escaparate de una librería, también estamos leyendo. Leer es comprender mejor lo que sucede alrededor de uno y leer es saber establecer muchas veces juicios de valor personales que de otra forma no sucederían.

Extremadura tiene un Plan de Fomento de la Lectura envidiable, y un coordinador, Luis Sáez junto con otros referentes en lo público, como por ejemplo entre otros Álvaro Valverde, que son un lujo. Hemos conseguido acoger iniciativas como el Congreso Nacional de la Lectura, o tener reconocimientos como el obtenido por el programa Recetas para la Lectura, por no hablar de lo tan manido que es, aunque no por incierto, sino por el gran logro que supone, la ingente red de bibliotecas de la que dispone nuestra comunidad.

Sin embargo, no podemos ser autocomplacientes. Nadie nos va a regalar nada a los extremeños, y menos aún en un campo en el que necesitamos de medidas concretas y diferencias, atractivas o agresivas, que fomenten y animen a incrementar los índices de lectura. El aumento de estos no debe entenderse como una carrera, debe comprenderse en el terreno de la cultura y del progreso de una sociedad. Si quisiéramos aumentar los índices de lectura solo por el hecho de aumentarlos, valdría con suscribir a todos los extremeños a aquella literatura facilona y banal pero ni crítica ni de calidad.

No basta, por tanto, por animar a leer, aunque deba ser el inicio. Hay que ENSEÑAR a leer, a discernir entre la buena literatura y los autores de libros como churros, copia de copias de otros. Y hay que hacer una discriminación positiva en nuestros mayores que no tuvieron las oportunidades de los jóvenes, quienes, por cierto, están por encima de la media en esa amalgama de estadísticas. Tenemos una herramienta muy poderosa, el Plan de Fomento de la Lectura, un instrumento y unos resultados excepcionales a través de la Editora Regional, una política social con centros de día y hogares de mayores y un mundo rural deseoso de implementar nuevos proyectos.

Juntemos todo eso e iniciemos acciones de fomento de la lectura para nuestros mayores y en nuestros pueblos. Así seguiremos avanzando. Así seremos más felices. Feliz Día del Libro