domingo, 25 de enero de 2009

Cuando el medio es el medio y el fin es el fin: El juego de la bellota

Puede parecer un tanto trabalenguas el título de este post, e incluso una vez que sea no descarto que algunos penséis que es incluso grandilocuente. Pero creo que El juego de la bellota, al que se puede acceder desde la web del centro que ha auspiciado su creación, de Valdebótoa contiene perfectamente lo que encierra la tan manida por todos apuesta de la Junta de Extremadura de un ordenador por cada dos alumnos.

Sobre todo porque siempre he sido de los que ha pensado que una apuesta tal y como se hizo por llenar nuestras aulas de ordenadores, y por tanto, cambiar la mentalidad educativa -de docentes y alumnos- fue confundida por muchos, pensando que estábamos antes un fin y no ante un medio. Afortunadamente, esa apuesta de futuro va poco a poco recogiendo sus frutos y tras los detractores de proyectos que implican grandes transformaciones, como este, siempre habrá personas que desde dentro se los crean y contribuyan a hacerlos fuerte y a que cobren sentido. Eso es lo que creo que encierrra, más allá de su inocente función educativa, El juego de la bellota.

Para mí, al menos, trasciende de la labor meramente educativa de un centro y tanto este ejemplo como muchos otros que se van generando contribuyen al cambio necesario de la educación, al uso de las nuevas tecnologías como un medio de aprendizaje y como un compañero más en el aula, en la misma medida que los niños de hoy tienen amigos que tocan y otro que solo tocan con las teclas de su móvil o de su ordenador.

Pues bien, en la medida que aprendan todos los miembros de la comunidad educativa, que gracias a ese otro amigo que está en el aula, el ordenador -muchas veces arrinconado por miedo a ver qué pasa si se enciende, y otras condenado al ostracismo por lo que supone que los alumnos puedan llegar a conocer más que el maestro- puede incrementarse el rendimiento educativo tendremos ganado mucho.

Enhorabuena a los que han desarrollado esta iniciativa. Enhorabuena a los que desarrollan otras aplicaciones similares. Y sobre todo enhorabuena a quienes no ven detrás de la apuesta tecnológica de la educación un sueño loco, sino una realidad con un potencial que puede ir cambiando y revolucionando nuestra sociedad, nuestros pueblos y ciudades, desde algo tan importante como el acceso al conocimiento.

2 comentarios:

Paco Eneas Moreno Antúnez dijo...

Has fallado, has fallado... jaja. Está muy chulo.
Los ordenadores en el aula no son ninguna tontería, y sé de lo que hablo. A los niños les encanta y el aprendizaje es claramente más significativo. Véase "JClic", programa para crear proyectos educativos multimedia.
Saludos

Julen dijo...

Abogar por que la idea de nuestro progreso no tenga límites en estos tres mundos (Escuela, Internet y Extremadura), según dice uno de sus autores, es un deseo de todos lo que humildemente poblamos y sembramos en esta tierra.
Mi enhorabuena también para ellos y para ti por ayudar a su difusión.