lunes, 21 de enero de 2008

De Zevilla ar blutú, torre del oro

Dedicado y entendible en principio por los que hemos estado este finde; comprensible por muchos más y entendible por todos

Salida a las tres en principio. Salimos a las cuatro al final (algo previsible pero que auguraba el iñakazo del sábado night) Viaje un tanto accidentado, pero sin incidentes, con el bromista y desatado Juan Ramón, que se juega multas con complejo de Antonio David disfrazándose de un chusquero guardia civil. Llegada al hotel, llamada previa al sevillista Zarco (histórico de las juventudes, ahora compañero de trabajo) para informarle de nuestra ubicación cerca del campo del Betis. Entrada en el hotel, aparatoso y lujoso, desaprovechado y bien situado. Cargado de maletas apenas pisamos la habitación. La sargento Alvarez, con distintivo de enmiendas de color rojo, nos conminó enseguida al trabajo. Allí acudimos todos, disciplinados y orgullosos, intuyendo sin saberlo todavía que nuestro trabajo previo -fundamentalmente de Cristina- iba a tener su recompensa. Salimos después, a nuestra bola. Tras llegar a la Torre del Loro, comparar los precios que nos habían contado los taxis y conocer a Piter el ucraniano, dimos cuenta de fino y málaga virgen, amén de otros manjares para ir a cenar. Dimos con nuestros huesos por la Calle Betis, en un bar amenizado por música, con un billar al que algunos dieron cuenta y unos servicios multiusos cercanos, aporreados convenientemente por el defensor a ultranza de la enmienda antitaurina. Algunos se acordaron todo el fin de semana -por diversas razones- de esa noche. Fue graciosa y simpática, terminada por las luces encendidas del discopub que nos indicaba que Monteserín también tiene instaurado una normativa sevillana de horarios.

Tras la catequesis ideológica de Alfonso Guerra, con alusiones graciosas mediante, empezó nuestro trabajo. Más llevadero de lo que pensamos, aparte de nuestras ojeras, conseguimos, unos más tarde que otros, al final de la tarde, nuestro objetivo: más del 90% de las enmiendas fueron aprobadas. Incorporamos propuestas extremeñas, en un día histórico por tanto, al programa electoral joven. Seguimos acrentando nuestra presencia institucional con nuestros compañeros senador in pectore Jiménez y diputado in pectore Trujillo.

La noche terminó con el fin del cumpleaños del amigo de Antonio David, con globos de agua incluso de por medio y con un paseo previo por Sevilla donde vimos el tranvía sevillano.

Al día siguiente, despedida y cierre. Foto de rigor, desayuno comida, tapita en Santa Olalla y muy buenas sensaciones. Ojalá todo el mundo se haya ido con el mismo sabor de boca.

2 comentarios:

Adnama dijo...

Caí en tu blog por un enlace del de Ricardo, comparto muchas cosas y estoy completamente recuerdo, me suenan mucho esos fines de semana, es gratificante tal porcentaje de aprobación de enmiendas, no?
Ayer tuvimos aquí al maestro, el mejor que aún no ha encontrado igual...toda una lección para muchos profanos.
Un beso.

José María JURADO dijo...

Entrada en el hotel, aparatoso y lujoso, desaprovechado y bien situado...

y al lado de mi casa, Hotel Silken Al Ándalus, ¿no? Pues eso que a un peso ando yo, pero siempre con el móvil personal apagado.

Saludos al War